'Los Descendientes': George Clooney al borde de un ataque de nervios
26 de enero de 2012 16:35

No es casualidad que la cinta esté nominada a cinco premios Oscar. "Los Descendientes" (The Descendants) es una comedia dramática sutil, precisa, de sentimientos intensos y complejos, que no pueden simplificarse a la ligera. No hay perdedores y ganadores; no hay buenos y malos. Hay personajes de carne y hueso que se enfrentan a situaciones dramáticas (a veces cruciales y a veces triviales), y que se definen por sus propias decisiones a la hora de tomarlas.
George Clooney interpreta a Matt King, un abogado que vive en Hawai y que cuenta con una fortuna familiar que hace que el dinero no sea un problema. Se ha sumergido en el trabajo de una manera tan adictiva, que no se dio cuenta de cuánto estaba alejándose de su propia familia. Hasta que un día sucede lo inesperado: su esposa sufre un accidente y entra en un coma irreversible. Sus hijas Alexandra (Shailene Woodley) y Scottie (Amara Miller) necesitan de él más que nunca.
Cuando el estado de su mujer se hace definitivo, la familia decide respetar un mandato que ella misma había dejado por escrito, y "dejarla ir". La dura decisión implica notificar a sus familiares y amigos, e invitarlos a darle su último adiós. Mientras Matt lidia con esta dura realidad y la desconexión que tiene con sus hijas, la noticia le cae como una bomba: su mujer tenía un amante del que estaba muy enamorada. Estaba por pedirle el divorcio.
A partir de ese momento, Matt emprende junto a su hija Alex una especie de aventura detectivesca para dar con "el otro hombre" y comunicarle la triste noticia. Pero a él eso no le alcanza: él quiere saber todos los detalles de la infidelidad de su esposa. El escenario que plantea "Los descendientes", dirigida y escrita por Alexander Payne (sobre una novela de Kaui Hart Hemmings) no es nada simplista, e invita a reflexionar sobre temas universales y duros de afrontar. Será por eso que el film puede describirse como un drama con toques de comedia, que ayudan a lidiar con la historia.
El personaje de George Clooney es el que sufre la gran transformación: pasa de ser egoísta y distante (incluso se lo acusa de mezquino), a abrir su corazón a sus hijas y a aceptar la responsabilidad que el destino le impone. Como si todo esto no fuera poco para el propio Matt, sus primos lo visitan para concretar la venta de un enorme terreno familiar que es, nada menos, que la última porción de tierra virgen de la isla. En el momento de la gran decisión (vender por muchísimo dinero unas tierras que fueron legadas por pioneros de Hawai), Matt recuerda a sus antepasados. Y vive uno de esos momentos en los que uno se define por sus decisiones.
El gran actor logra transmitir un abanico de emociones que van del shock a la desesperación, del hartazgo hasta la frustración, de la tristeza infinita a la calma y el amor. Aunque ya cuenta con un Oscar en su haber (como actor de reparto en "Syriana", en 2006), este parece ser un papel a su medida, que tiene todo para darle el premio consagratorio, y muy merecido.
Por Cynthia Sabat
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