'This Means War', una explosión de momentos
17 de febrero de 2012 15:22
Crítica a 'This Means War', por Jack Rico.
2.5 estrellas sobre 5.

Hacer una exitosa comedia romántica se está convirtiendo en todo un calvario crítico para Hollywood. Su nuevo esfuerzo "Esto es la guerra" (This Means War), una cinta de acción, romance y comedia, es torpe en casi todos los sentidos. No es lo suficientemente graciosa para ser una gran comedia, no es lo suficientemente conmovedora para ser romántica y no es lo suficientemente excitante para satisfacer como film de acción. Es mediocre y sólo se puede describir como una explosión de momentos editados que componen un avance convincente.
La trama narra la historia de dos grandes amigos que son espías inseparables desde la infancia, hasta que, por circunstancias de la vida, ambos se enamoran locamente de la misma mujer (Reese Witherspoon la interpreta). Debido a los celos entre los dos, la ciudad de Nueva York se verá seriamente perjudicada por una batalla de proporciones gigantescas con la meta de conquistar el corazón de la rubia.
No puedo decir si el problema más grande está en la dirección de McG, las actuaciones o el guión de Timothy Dowling y Simon Kinberg, pero los tres elementos son los contribuyentes. También hay que destacar la parte de la química entre Reese y sus dos machos protagonistas. Parecen más amigos que almas gemelas.
Del punto de vista de la realización, hay que decir que McG es un cineasta que tiene una reputación de concentrarse más en los visuales de la cinta que en la calidad de la historia. Su filosofía es de estremecer los ojos, no el cerebro. "This Means War" es un ejemplo perfecto de eso.
Por su parte, la protagonista, Reese Witherspoon, llega a esta cinta con su estrellato atenuado. Su carisma y sensualidad es obvio, pero está completamente perdida aquí. Las dos estrellas masculinas (Tom Hardy y Chris Pine) son supuestos de ser la pareja dispareja y su jueguito funciona bien, pero no lo suficiente para atarte a la silla.
En síntesis, la propuesta entretiene con ciertas escenas, pero uno paga dinero para experimentar placer de principio a final, no fragmentos. Si fuese así, mejor pago para ver el avance una y otra vez.